En uno de los tradicionales torneos de Hastings, donde siempre intervienen calificados ajedrecistas de varios países, se produjo la situación curiosa que comentamos.
Se trata del certamen de 1919. El genial cubano José Raul Capablanca le ganó en ese torneo al conocido maestro inglés Sir George Thomas a quien conocimos en Buenos Aires cuando concurrió en 1939 integrando el equipo de su país en el torneo de las Naciones. Se llegó a la siguiente posición:
Capablanca-Thomas
Le correspondía mover a Capablanca, quien jugó 1 Da8?... Ante esta continuación Thomas optó por abandonar. Ninguno de los maestros advirtió que las negras, en vez de abandonar, pudieron continuar así: 1 ...Txa2!! en vista de que si 2 Txe8 seguía Txa8 y contra 2 Dxa2 Txb8 etc.
Lo más interesante es que Capa pasó por alto el hecho de que podía ganar la partida por medio de 1 Txe8 Dxe8 2 Da4!! y como la dama blanca no puede ser capturada por estar el rey negro sin respiración, las blancas capturan impunemente la torre enemiga y ganan el juego.
Se trata del certamen de 1919. El genial cubano José Raul Capablanca le ganó en ese torneo al conocido maestro inglés Sir George Thomas a quien conocimos en Buenos Aires cuando concurrió en 1939 integrando el equipo de su país en el torneo de las Naciones. Se llegó a la siguiente posición:

Lo más interesante es que Capa pasó por alto el hecho de que podía ganar la partida por medio de 1 Txe8 Dxe8 2 Da4!! y como la dama blanca no puede ser capturada por estar el rey negro sin respiración, las blancas capturan impunemente la torre enemiga y ganan el juego.